Crianza de los niños
Cuando nace un hijo no hacen fiesta alguna. La madre, acompañada
de una amiga. Se dirige al rió con el recién nacido
y ambos se bañan; luego colocan al niño en una
hamaca. A los tres o cuatro días le untan el cuerpo de
jagua para suavizarte el cutis. Si el padre del niño
fuese de otro color, o si este al nacer viene al mundo mal formado
o si su madre no tiene modo de mantenerlo, el abuelo o abuela
le toma inmediatamente, se retira del pueblo. Abre un hoyo cuadrado,
clava dos estacas en él y allí colocan la hamaca
de la infeliz criatura. Cubre el hoyo con tablas y echa tierra
encima. El desgraciado muere de hambre o asfixiado... Si el
niño naciera muerto o viniese a morir en los primeros
días, lo colocan en una olla grande y en ella lo entierran.”
Los niños dejan el seno de la madre cuando quieren. Gozan
de plena libertad, son tratados con cariño, corregidos
cuando se necesita y en sus enfermedades son cuidados con ternura.”Desde
la edad de siete años los niños acompañan
a su padre en todas las expediciones van a monear con el llevando
las provisiones; Si se embarca, le ayudan con la palanca o el
canalete. Principian a hacer uso del hacha y el machete y aun,
pero raras veces se ejercían en el manejo de las fleches
y el arpón. Cuando ya tiene diez años o más
se visten mientras están en la población y asisten
a las chichas, a los consejos y a las fiestas.
Atuendos
Cuando viajan lo mismo que cuando van a montear. Los indígenas
van siempre desnudos cubriendo simplemente con un pañuelo
a manera de pampanilla. Apenas llegan a la población
se bañan y visten su camisa de algodón y pantalones.
Andan casi siempre con la cabeza descubierta. En sus consejos
usan turbantes formados por un tejido de unas dos cuartas y
media de largo. Estos tejidos que ellos mismos hacen con hilos
de distintos colores y con dibujos caprichosos, los cosen en
sus extremos; otros se amarran en la cabeza un pañuelo
colorado. En sus danzas usan gorros de plumas de vivos colores
fabricados con exquisito gusto. Las mujeres la visten desde
muy niña y es la compañera de la madre. Esta siempre
a su lado y la ayuda en todos sus trabajos. La atención
entre los indígenas la buena voluntad con que se ocupan
las niñas. Visten con una faja de algodón que
envuelven alrededor de la cintura y encima una túnica
que les cubre hasta las rodillas esta ultimas es generalmente
de color azul [...]
Alianza y confianza
Gustan mucho de la carne de marrano y de gallina, únicos
animales domésticos que con el perro, poseen los aborígenes.
“ La gallina es en algunos casos, como un sello de alianza
y confianza. Un indígena invita a algún compañero
a almorzar; cuando llega el momento de comer la gallina, le
pasa un pedazo y toma el otro en la mano, lo prueba y lo pasa
al compañero, si el otro hace lo mismo, los dos individuos
deberan contarse hasta sus mas intimos secretos. Si uno de ellos
calla algo o dice una mentira la alianza se rompe y los dos
indígenas no volverán a ser amigos nunca.”